lunes, 29 de octubre de 2012

EL PRONTUARIO DE “EL PIVE CARLITOS”.

-aporte para el estudio de la historia de Carlos Gardel-

 por Martina Iñiguez y Ricardo Ostuni 

El título no es antojadizo ni pretende ser original. Figura en la carátula del Prontuario Policial N° 25310 de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Comisaría de Investigaciones, fechado en La Plata en agosto 14 de 1915 y correspondiente a Carlos Gardel . Es el Prontuario que, en tantas publicaciones sobre la vida del cantor, se dio por no existente, por perdido, por destruido según una orden del Presidente Alvear y varias otras conjeturas más. Pero existe, lo tenemos en nuestras manos y lo presentamos sin estridencias y con la actitud prudente con que debe ser analizado todo documento vinculado a una investigación.

3 comentarios:

  1. Hola Martina, hola Ricardo:

    gran hallazgo, un hito en la biografía de gardeliana.

    Intuyo que este documento permitirá seguir profundizando, reconectando y dando sentido a viejos relatos y testimonios.

    Sería muy importante insistir en la reaparición del expediente policial de 1912.

    Con este trámite gestionado por Gardel, hoy por hoy existen más pruebas legales de su argentinidad.

    Sobre este último punto me permito recordarles que el Artículo 15, de la Declaración Universal de Derechos Humanos establece que: «Toda persona tiene derecho a una nacionalidad. A nadie se privará arbitrariamente de SU nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.» Y Gardel ha optado libremente por ser ciudadano argentino, SU nacionalidad legal.

    La otra cuestión importante tiene que ver con el mito. Algunos gardelianos, se indignarán de que el gran referente del Río de La Plata y Patrimonio Universal de la Humanidad pueda haber tenido un pasado "turbio" (como ellos lo calificarían). Que haya chapaleado barro "ensucia" la imagen broncínea de su ídolo.

    Se pierde así de perspectiva que estamos estudiando a seres humanos, que vivieron en una sociedad humana, con virtudes y muchos defectos e injusticias. Nada de esta sociedad puede serles ajeno, ni siquiera las miserias, que padecen a diario aún hoy millones de seres. Como investigadores, jamás nos corresponde hacer un juicio de valor, ni mucho menos moralizante.

    Pero es que detrás de esta postura "idealizadora" subyace una ideología perversa, y es afirmar, incidentalmente, que sólo tienen derecho a ser dignos de admiración y respeto aquellos que procedan de un entorno familiar, económico y social "tradicional" que responda a los cánones del status quo, de las normas o de la hipocresía imperante. El resto debe quedar en el olvido.

    Viven, pues, en el engaño, fuera del mundo real del siglo XX, XXI, o de cualquier otra época. Sostienen su postura negando los hechos por miedo a que la realidad les revele algo desagradable. Por eso se refugian en sus falsos mitos y se dicen "si la realidad contradice la teoría, tanto peor para la realidad".

    Más que demostrar cuál fue el origen de Gardel, este documento devuelva a Carlos a su dimensión humana, a su realidad social. Es el Gardel vivo, interactúando con la sociedad urbana del Río de La Plata, a la vez injusta y atractiva. Nos permite entenderlo mejor, y hasta quererlo aún más.

    Marcelo O. Martínez
    www.gardel.es

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  2. Felicitaciones por este excelente material,que condensa y a su vez abre el conocimiento del Gardel hombre, su supervivencia, su real historia de vida.

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    1. Felicitaciones por este serio trabajo que contribuye en mucho a sacar a Gardel del anecdotario.

      Como ustedes bien lo dicen: Recuperar la verdadera historia de GARDEL no significa juzgarlo sino solamente devolverle al mito su identidad natural y cultural, así como su dimensión humana.

      Luciano Londoño López

      Medellín-COLOMBIA

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